Übersicht
- ID de la Propiedad
- 100492
- 70 m2
- 6.202 m2
- 2.00 Dormitorios
- 2.00 Baños
Descripción
Vida consciente y autosuficiente entre Monells y Madremanya
En el corazón del Empordà, a pocos minutos de Monells y Madremanya, esta finca rústica de 6.202 m² ofrece una forma de vida tranquila, autosuficiente y en total armonía con la naturaleza.
La propiedad se compone de una casa principal de 65 m² y una casita independiente de 30 m², ambas en planta baja.
La casa principal reúne salón, comedor y cocina en un espacio abierto lleno de luz y calidez natural. El dormitorio, amplio, acoge cómodamente a cuatro personas y cuenta con baño completo.
La casita anexa es una suite independiente, ideal para invitados o para disfrutar de un espacio íntimo y silencioso.
En la parte alta de la finca, una tercera construcción ha sido reconvertida en un depósito de agua de 65.000 litros, completando la autosuficiencia del conjunto.
En el exterior, un porche lateral con comedor de verano y zona chill out invita a vivir al aire libre. Ambas casas cuentan con toldos de sombra que prolongan la vida exterior durante todo el año. El huerto con bancales y el arbolado diverso aportan vida, aroma y color al paisaje cotidiano.
Toda la finca ha sido concebida con un profundo respeto por el entorno.
Se han utilizado únicamente materiales naturales, sin tratamientos químicos. La energía procede de paneles fotovoltaicos —14 unidades de 485 W— con almacenamiento en baterías de 48 kW, complementadas por un generador de 10 kW/h.
El agua de pozo se trata mediante un sistema profesional de potabilización con ósmosis inversa, descalcificador y luz ultravioleta.
En invierno, el calor llega a través de una chimenea de leña conectada a un depósito de 1.000 litros, que distribuye el calor a través de radiadores. La propiedad dispone además de aerotermia y calderas eléctricas en ambas viviendas.
Una fosa sanitaria de última generación con capacidad para 12 personas garantiza el tratamiento responsable de las aguas grises, cumpliendo la normativa europea.
A tan solo 20 minutos de las playas y con la autenticidad de los pueblos medievales del Empordà a su alrededor, esta propiedad representa algo más que una casa:
una forma de vivir conectada con la tierra, la energía y el tiempo.























































